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La archivistica en otros campos profesionales

Hay quién vincula la archivística con la documentacion histórica pero esto va más allá; y se puede aplicar a campos profesionales como el derecho, economia, sanidad, educacion, etc.
Es lógico que profesionales de cada ámbito profesional (juzgados, recursos humanos, consultorias, hospitales...) sostengan que "su" archivo lo lleve un profesional del campo correspondiente o de biblioteconomía y documentación  pero es una idea errónea. Una de los puntos fuertes es la madurez adquirida a lo largo de la licenciatura por vía tradicional, donde la enorme diversidad de asignaturas matriculadas te permite dar una visión más amplia en todos sus aspectos: tanto en la vida privada como en la profesional. Es más, el problema está en que se ha dado una imagen equívoca de la verdadera funcionalidad de Biblioteconomía y Documentación, especialmente por los departamentos de Recursos Humanos y también por las Universidades correspondientes por no establecer las funciones específicas de esta titulación universitaria. Esto va más allá: los argumentos de un sector de la titulación de Biblioteconomía y Documentación en contra de licenciados en humanidades que ejerzan funciones de archivero o bibliotecario deja claro la inmadurez y la incapacidad profesional de realizar bien su trabajo tanto en el mundo del archivo como en el bibliotecario. No hay que confundirse "documentalista" con "archivero", son dos funciones muy distintas ya que el primero busca información en distintas fuentes para informar a un departamento, documentarse y realizar documentales televisados, para realizar entrevistas a personalidades, etc. De este modo, existen razones suficientes en las que un profesional en archivos, sea del sector que sea (humanidades en general)  es capaz de organizar y mantener "ese" archivo.
Un aspecto que sí comparto con los departamentos de Recursos Humanos es que (además de titulación archivística) tenga conocimientos básicos sobre el ámbito profesional en el que está ya que, sin ellos, no se aplicaría correctamente los criterios archivísticos adecuados y, para ello, es necesario una buena formación complementaria (derecho, economía, sanidad...). Un buen ejemplo es la documentación jurídica o económica en el que es necesario conocer, al menos, la tipología documental y vocabulario básico para poder establecer unas normas de descripción de expedientes y unas pautas para facilitar su búsqueda.
Por tanto, es necesario la convocatoria de cursos dirigidos directamente por Estado o por las Comunidades a este tipo de sector especializado en gestionar Archivos y sin ninguna asociación con ánimo de lucro de por medio.

Patrimonio Documental en peligro

Como todo en esta vida encontramos todo tipo de "profesionales" e "investigadores" en los Archivos. Lo digo por el tratamiento que dan a la documentación cuando la consultan.
Te puedes encontrar investigadores que llevan la documentación a la mesa como si fuera una ración de chipirones, o personal que carga los carros hasta arriba de documentación de hace más de 4 siglos como si repartieran marisco en las pescaderías; casos se habrán dado. Esto es lo que esta provocando que la documentación se esté deteriorando y, si no ponemos remedio, de aqui a 50 años no nos quedará nada. Y si ya se esta utilizando menos el papel, el Archivo como institución desaparecería y, como tal, formaría parte de una carpeta en un disco duro.Es cierto que se están tomando medidas de precaución con alguna documentación que no se está prestando pero no es suficiente.
Referente a la documentación que se puede prestar, se deberían aplicar medidas tajantes con el fin de evitar mayor deterioro: sancionar e, incluso, vetar el acceso a aquel usuario que  haya cometido faltas graves con la documentación y el derecho al despido a aquel profesional que tampoco cumpla con la normativa correspondiente a la conservación del Patrimonio Documental. Lo negativo de todo esto es que no se aplique ni se aplicará e, incluso, los políticos no son conscientes de ello.
Así, hago hincapié a todo el mundo: sean documentalistas, bibliotecarios (en bibliotecas de indole histórico especialmente) archiveros, mozos, auxiliares, técnicos... la necesidad de CO-LA-BO-RAR todos juntos y aparcar nuestras diferencias, siempre aceptando las opiniones sean buenas o malas y no llevarlo al terreno de lo personal.